Insuficiencia

Nizar Qabbani


Llevo treinta años
soñando con el cambio,
escribiendo el poema rebelde, el poema en crisis,
el poema de seda...
                       
Llevo treinta años
jugando con el lenguaje a mi antojo,
escribiendo la historia a mi antojo,
poniendo los puntos, las letras, los nombres y los verbos
al mando de las mujeres,
y aparentando ser el primero en el arte del amor,
cuando soy el último.
                       
Cuando entré, amiga mía,
en el gran palacio de tu amor,
se me rompió en la mano el frasco de perfume.
Se rompieron en mi boca las palabras,
y se rompió la expresión.
 
Sigo sintiéndome pequeño, amor mío
siempre que viajo por tus ojos.
Siempre que miro tus manos
me siento pequeño.
Siempre que me acerco a tu belleza salvaje, amor mío,
me siento pequeño.
Siempre que repaso mis escritos,
antes de verte, amor mío,
me siento pequeño.

  • Traducción de María Luisa Prieto
  • De libro El amor no se detiene ante la luz roja (1986) 
  • Poesía siria