Rima XLI

Gustavo Adolfo Bécquer


Tú eras el huracán, y yo la alta
torre que desafía su poder.
¡Tenías que estrellarte o que abatirme…!
            ¡No pudo ser!
 
Tú eras el océano, y yo la enhiesta
roca que firme aguarda su vaivén.
¡Tenías que romperte o que arrancarme…!
            ¡No pudo ser!
 
Hermosa tú, yo altivo; acostumbrados
uno a arrollar, el otro a no ceder;
la senda estrecha, inevitable choque…
            ¡No pudo ser!

  • Del libro Rimas y Declaraciones poéticas (Colección Austral – Espasa Calpe, 1993)